¿Por qué revisarse en el oftalmólogo aunque no tengamos molestias?

La vista es un sentido muy importante para la calidad de vida de las personas. Normalmente las enfermedades oculares dan síntomas evidentes, pero, como en el resto de especialidades, hay patologías que no dan sintomatología en estadios iniciales, como es el caso del glaucoma.

El glaucoma consiste en un daño del nervio óptico. El nervio óptico es “la conexión” que lleva la información del ojo al cerebro. Cuando se va dañando, cuando se van perdiendo fibras nerviosas, el paciente pierde campo visual. Al inicio de la patología, esta pérdida no se nota, suele notarse cuando la enfermedad ya está avanzada y nos afecta de manera más central en la visión. Las fibras nerviosas perdidas no se recuperan, se trata de una enfermedad degenerativa.

La principal causa es la presión intraocular (PIO) alta, si detectamos una PIO alta en consulta y la tratamos a tiempo, ya sea con colirios, láser o en casos más avanzados cirugía, podemos prevenir o ralentizar la progresión de esta enfermedad. Una PIO alta tampoco da síntomas (a excepción de PIO realmente elevada como en el ataque agudo de glaucoma)